14/12/09 23:25 | Raúl Herrera
En la temporada que culminara con la Copa Masters en Londres que tuvo como ganador al ruso Nikolay Davydenko, hubieron algunos jugadores muy jóvenes que aparecieron en el circuito como probables animadores en próximas temporadas.
Sangre fresca. Si bien aún no lograron ganar títulos o aparecer en las instancias finales de los torneos principales, una nueva camada de jóvenes valores aparecieron en el firmamento tenístico anunciando que con mayor roce y años en el circuito podrían ser los sucesores de los Federer, Nadal y otros top ten.
Entre estos juveniles destacan el búlgaro Grigor Dimitrov (en la foto) de 18 años, quien en la temporada que pasó se dio el gusto de derrotar al checo Tomas Berdych en Rotterdam.
En ese mismo torneo jugó con el astro español Rafael Nadal a quien le arrebataría un set. Tuvo también dos reñidos duelos con el francés Gilles Simon tanto en Marseille como en Queen’s. Dimitrov ganó en el 2008 los Grand Slam de Wimbledon y el US Open en la categoría de juveniles. Es una de las cartas a futuro del tenis mundial.
El canadiense Milos Raonic de 19 años tuvo una muy interesante participación en el Masters 1000 de Montreal, donde tras vencer a los experimentados Teimuraz Gabashvili y Michael Llodra, le complicó la vida al chileno Fernando Gonzalez. Un jugador con gran servicio y estupenda volea. A observar su evolución en el circuito.
También está en la lista, el australiano nacido en Alemania, Bernard Tomic de 17 años, quien es la principal esperanza del tenis de ese país. Sin embargo este jugador ha tenido ciertos roces con sus colegas australianos en particular por la actitud de su padre y entrenador John Tomic.
Si bien en el tenis nadie puede asegurar el futuro de la carrera de estos tenistas, por el momento son los juveniles con mayor proyección en el mundo de las raquetas.
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